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¿Vendedor yo? No, gracias.

Un artículo escrito por Adriana Rubio

Publicado por ARubio
lunes, 22 de marzo de 2021 a las 13:57

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Comunicación para la venta

Comunicación para la venta

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Webinar: La venta como forma de comunicación

4 millones de parados en España, las colas del hambre rodean estadios de fútbol, los impagados se acumulan, y las facturas dejan las cuentas en números rojos a día 5 de cada mes, pero ¿trabajar de comercial yo? -No, gracias. Eso no me interesa.

Y las empresas siguen sin poder cubrir uno de los puestos más antiguos de las sociedades civilizadas, y las que no lo eran tanto. Ya en la prehistoria, antes de la cerámica, el hombre primitivo practicaba el trueque como forma de comerciar, intercambiando aquello que tenía, por aquello que carecía.

Y ahora, tantos siglos después ¿por qué está tan denostada la venta?¿qué le hemos hecho para generar tanto rechazo?

La venta forma parte de nuestro ADN, lo queramos reconocer o no, es algo que desarrollaron nuestros antepasados y que, en algún punto de nuestra moderna sociedad, vilipendiamos, ultrajamos y repelimos como si del mismo diablo estuviésemos huyendo.

La venta forma parte de nuestra vida; desde que nos levantamos por la mañana, hasta que nos acostamos. Vender es comunicar, y no existe la “no comunicación”. Como mujer, si elijo zapatos de tacón o deportivas, estoy comunicando; si me pongo este suéter, o este otro, estoy comunicando; mi mente selecciona la ropa en función del día que voy a tener, dónde voy a ir, o con quién me voy a relacionar; y sin abrir la boca, comunico. Y ¡ojo! Ese es un reto del que hemos de ser conscientes, y muchos de nosotros lo somos, pero otros muchos, no le dan la debida importancia; y por ello, sin ser conscientes, comunican erróneamente y transmiten un mensaje que quizá no sea el óptimo para esa ocasión.

Por lo tanto, volvemos a la venta; si desde que nos levantamos comunicamos, y por ende, vendemos, ¿qué le ocurre a nuestro cerebro cuando decidimos no aceptar una oferta de comercial? ¿Acaso me imagino con un traje de chaqueta dos tallas más grande, con la frente sudando, y arrastrando un sinfín de verborrea, golpeando puerta a puerta para obtener, en el mejor de los casos; un, no me interesa… gracias, como respuesta?

Seguramente sí. Si no, no se explica que 4 millones de parados rechacen puestos de trabajo bien remunerados, en la mayor parte de casos, con contrato por cuenta ajena.

¿O quizá sea que hay que luchar por ella? Si, si algo tiene la venta, es que hay que salir a por ella. Ya sea; telefónicamente, por correo, por la calle, en ferias, en congresos, con contactos, con formaciones, con demostraciones o con mil fórmulas anodinas que se nos ocurran; pero al cliente hay que ir a buscarlo. El comercial, es un gran buscador de tesoros, un comercial debe tener espíritu de aventura, y no esperar que la aventura le llegue sentado en su cubículo de oficina.  Quizá ese sea el verdadero problema, que nos hemos hecho cómodos; que el perfil de 8 a 15h, y sin moverse del cubículo, está socavando al emprendedurismo; a la lucha y la defensa de lo propio. Quizá la respuesta sea, que el ser prehistórico era un superviviente y un luchador, y ahora, el sedentarismo es el centro de nuestra supervivencia.

Actualmente, y gracias al fomento del empleo autónomo, se puede convalidar el desempleo con el contrato de autónomo o emprendimiento. Una gran oportunidad para poner en práctica tu yo primitivo, y descubrir cómo la venta es una herramienta social, basada en la confianza y el buen hacer del comercial, que te abre un sinfín de posibilidades; y te fuera a ser mejor profesional. Es una forma de vida, que conforme la vas practicando, abre muchas puertas; porque, seamos realistas, todas las empresas son venta, todos los puestos son venta, y cualquier empresario que se precie, emprendedor o no, triunfará, si vende; y ante una “selección de personal”, siempre se decantará por contratar un candidato con perfil comercial, antes que por un candidato que no lo sea; incluso cuando el puesto per se no parezca que, entre sus competencias principales, requieran habilidades comerciales.

Así que, ¡a vender! que lo llevamos en los genes.

Que  hablo por experiencia, cuando os digo que el puesto de “comercial” llámese como se llame, es uno de los más difíciles de satisfacer; puedes llamarlo marketer, retail, merchant, sales Clerk, sales executive, sales talk, salesperson, seller, street trader, sweet seller, telemarketer… pero lo llames como lo llames, el objetivo se remonta a la prehistoria, intercambiar bienes o servicios.

Y hoy por hoy, pasemos al ¿de comercial? ¡Si gracias!

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